Con un condimento especial para el fútbol argentino, Club Atlético Temperley volvió a contar con el aliento de su gente en condición de visitante, pero no logró plasmar su superioridad en el resultado y terminó igualando 1-1 frente a Club Atlético Colegiales en Munro.
El regreso del público visitante fue uno de los grandes protagonistas de la jornada. La hinchada celeste dijo presente, aportó color y acompañó al equipo en un partido donde el Gasolero buscaba consolidarse en los puestos de arriba de la Primera Nacional.
Sin embargo, el encuentro comenzó cuesta arriba. En los primeros minutos, Lucio Castillo sorprendió con un gol olímpico que puso en ventaja al conjunto local. Lejos de sentir el golpe, el equipo dirigido por Nicolás Domingo reaccionó a tiempo y, antes del cierre del primer tiempo, llegó al empate gracias a Fernando Brandán, quien volvió a destacarse y aprovechó una pelota parada para marcar el 1-1.
En el complemento, Temperley asumió el protagonismo casi de manera exclusiva. Con una postura más ofensiva, empujado también por su gente, inclinó la cancha y generó varias situaciones claras. Entre las más destacadas, un remate de Gerónimo Tomasetti que exigió al arquero rival y otra ocasión de Valentino Werro que fue salvada sobre la línea.
El tramo final fue intenso, con chances para ambos lados. Mientras el Gasolero buscaba el triunfo, también tuvo que sostener el resultado: Di Fulvio respondió con seguridad bajo los tres palos y evitó la caída ante los intentos de Colegiales, que también contó con oportunidades claras.
El empate dejó sensaciones encontradas en Temperley. Si bien alcanzó su sexto partido sin derrotas, no pudo superar al último de la tabla. En una tarde especial por la vuelta de los visitantes, el Celeste se llevó un punto de Munro, aunque con la sensación de que pudo haber sido mucho más.
