La obra, realizada por el colectivo Muro Sur en la Plazoleta Guardia Pepsica, une la pasión por el Club Atlético Temperley, la huella del tren Roca y la causa Malvinas. La intervención pone en valor símbolos profundamente ligados a la historia y la vida cotidiana de la ciudad.
Temperley sumó un nuevo mural en el espacio público y volvió a poner en escena una identidad barrial que mezcla pertenencia, memoria y cultura popular. La obra fue inaugurada en la Plazoleta Guardia Pepsica, en la esquina de Hipólito Yrigoyen y Pichincha, y surgió a partir de una propuesta impulsada por el área de Cultura del Municipio de Lomas de Zamora junto al colectivo de muralistas Muro Sur.
La imagen muestra a un nene con la camiseta del Gasolero jugando con un tren, en una composición de tono surrealista que enlaza la imaginación infantil con dos marcas inseparables de la historia local: el Club Atlético Temperley y el ferrocarril Roca. Lejos de una decoración vacía, el mural construye una escena con fuerte anclaje territorial y recupera emblemas que forman parte de la vida diaria de miles de vecinos y vecinas.
La intervención también incorpora una referencia central a las Islas Malvinas. A través de una bandera que reivindica la soberanía argentina sobre el archipiélago, la obra suma una dimensión política y memorial que desborda lo estético. En ese cruce entre arte urbano e historia nacional, el mural plantea una toma de posición clara: la memoria no se abandona y la causa Malvinas sigue viva en el territorio.
En un contexto donde el ajuste amenaza también a la cultura y a los espacios de encuentro comunitario, este tipo de iniciativas refuerzan el valor de lo colectivo. El nuevo mural de Temperley no solo embellece una esquina: narra una identidad, abraza la historia del barrio y convierte el espacio público en un lugar de memoria, pertenencia y orgullo popular.
