El estadio Alfredo Beranger volvió a vestirse de Copa Argentina y fue testigo de una sólida actuación de Banfield, que se impuso 3 a 0 frente a Real Pilar por los 32avos de final del certamen. Con una capacidad cercana a los 19.000 espectadores, el histórico escenario de Temperley lució con buen marco de público en una noche de fútbol que combinó tradición y presente.
Inaugurado el 13 de abril de 1924, el Beranger es uno de los estadios emblemáticos del sur del conurbano bonaerense y, en esta ocasión, volvió a posicionarse como sede de un torneo que recorre todo el país.
El Taladro, dirigido por Pedro Troglio, resolvió rápidamente el trámite durante la primera mitad. La figura fue Tiziano Perrotta, una de las apariciones más prometedoras del plantel, quien golpeó a los 28 y 36 minutos. Con estos tantos, el juvenil alcanzó cinco goles en sus primeros diez partidos en Primera División, consolidando su gran presente.
Ya en el complemento, el ritmo bajó y el juego se tornó más equilibrado, aunque sin demasiadas situaciones claras. De todas maneras, el conjunto del sur volvió a golpear en el tramo final: a los 37 minutos, Federico Anselmo definió tras un centro atrás de Ignacio Pais y decretó el 3 a 0 definitivo, desatando el festejo en las tribunas.
Así, el Beranger sumó otra página a su historia como anfitrión de grandes jornadas futboleras. Con la clasificación asegurada, Banfield ahora aguarda por el ganador del cruce entre Estudiantes de Río Cuarto y San Martín de Tucumán en la siguiente instancia.
